Alicantina nogal en un balcón de piedra
La alicantina nogal del balcón de Susana contrasta con la fachada de piedra. Recogerla parcialmente permite graduar la sombra sin ocultar por completo el hueco.
Fotografías de alicantinas de madera en ventanas, balcones, terrazas y porches. Compara colores y formas de instalación para encontrar ideas de sombra, ventilación e intimidad.
Las alicantinas de madera pesan unos 3,2 kg por m² y se cuelgan con alcayatas fijadas al soporte. Las fabricamos con madera de Soria, con acabados de barniz o pintura para exterior. El barniz natural protege la madera y deja ver su veta; no es madera sin tratar. En huecos anchos, dividir el cierre facilita el manejo. Si solo las utilizas en verano, puedes descolgarlas al terminar la temporada y guardarlas en un lugar seco. Antes de pedir, consulta cómo tomar las medidas y cómo instalar las alicantinas.
Para comparar materiales, visita también el álbum de persianas alicantinas de plástico (PVC).
43 fotografías
Ver alicantinas de madera nogal
La alicantina nogal del balcón de Susana contrasta con la fachada de piedra. Recogerla parcialmente permite graduar la sombra sin ocultar por completo el hueco.
Las cuatro alicantinas nogal de la casa de José Luis protegen las puertas de los balcones. El mismo acabado enlaza visualmente los huecos de las dos plantas con la carpintería y los elementos de madera de la fachada.
La alicantina nogal del balcón de Luis queda detrás de la barandilla y las macetas. El acabado oscuro destaca sobre los tonos claros de la fachada, sin restar protagonismo a las flores.
Las dos alicantinas de madera nogal de Puri cubren una ventana ancha. La división permite variar la apertura de cada mitad sin tener que recoger todo el conjunto.
La terraza de Olga está rodeada por persianas de madera nogal claro. Bajarlas permite reducir la exposición visual desde fuera, mientras que recogerlas abre de nuevo los laterales.
En el merendero de Antonio, la alicantina nogal separa la zona de la chimenea del resto del espacio. En la imagen queda cerrada esa parte mientras el acceso lateral permanece abierto.
Las dos alicantinas de Natalia, una en la puerta y otra en la ventana, contrastan con la fachada clara y los arcos del alero. El acabado nogal deja ver la veta de la madera. Fabricamos estas alicantinas con madera de Soria y aplicamos barniz o pintura según el acabado elegido para exterior.
La alicantina nogal de Mercedes cubre la puerta del balcón. La vista desde abajo permite apreciar cómo queda el paño detrás de la barandilla y dentro del hueco de la fachada.
El ventanal de Amalia está cubierto por tres alicantinas nogal. La madera pesa unos 3,2 kg por m², frente a los 2,2 kg por m² del plástico; dividir el ancho en tres reduce el peso que se maneja en cada persiana.
La fachada de Adela combina una alicantina nogal en el balcón y otra en la ventana de la planta baja. Esta vista general permite comparar el mismo acabado aplicado a dos huecos de distinto tamaño.
La persiana nogal de Ángeles aparece parcialmente recogida sobre una ventana. Esta posición deja visible la maceta y permite la entrada de luz por la parte inferior.
Las dos ventanas de la fachada gris de Inma llevan alicantinas nogal. El color de las persianas se integra con el de la puerta y aporta un contraste cálido frente al revestimiento gris.
La fachada de Elisa reúne cuatro alicantinas nogal: dos en los balcones y dos juntas en la ventana. Dividir esa ventana en dos permite manejar paños más ligeros y dejar una mitad abierta mientras la otra permanece bajada.
En la vivienda de Francisco José, las alicantinas nogal cubren las ventanas de una fachada ocre en Soria. La vista del conjunto permite comparar el acabado oscuro de las persianas con el revestimiento y el alero de teja.
Ver alicantinas de madera cerezo
En el balcón de Josep, la alicantina cerezo cubre la puerta tras la barandilla. El tono cálido de la madera contrasta con la pared clara y el hierro oscuro del balcón.
En la terraza de Mónica, las alicantinas cerezo claro cubren varios huecos bajo la cubierta. Cada paño se puede recoger por separado para dejar libre una puerta y mantener otra zona a la sombra.
Las alicantinas cerezo de la terraza de Manuela se sitúan junto a la mesa del comedor exterior. Cada lateral puede cerrarse para dar sombra o recogerse para abrir las vistas.
En esta fotografía del porche de Javier, las alicantinas cerezo están parcialmente bajadas. Esa posición deja abierta la zona inferior y proporciona sombra desde la parte superior.
La segunda imagen del porche de Javier presenta las alicantinas bajadas. Comparada con la vista anterior, permite valorar cómo cambia la intimidad del espacio al cerrar los paños.
La alicantina cerezo de Javier se ajusta a una pequeña ventana con marco de piedra. La confección a medida permite cubrir el hueco sin prolongar la persiana sobre la fachada.
Explorar acabados de alicantinas de madera
Las dos persianas de José María aparecen recogidas sobre una ventana rodeada de plantas. El barniz natural conserva el aspecto de la madera; dividir el hueco permite manejar cada parte por separado.
En esta vista de la casa de José María se aprecian las alicantinas junto a la vegetación de la fachada. El acabado barniz natural protege la superficie de la madera y mantiene su veta visible.
La vista interior de la terraza de José muestra alicantinas distribuidas entre los pilares para dar sombra al perímetro. Al terminar el verano se pueden descolgar y guardar en un lugar seco si dejan de utilizarse, reduciendo su exposición a la intemperie.
Esta fotografía de la terraza de José muestra el cierre desde fuera. Los distintos paños permiten abrir unas zonas y mantener otras a la sombra según la posición del sol.
La alicantina de madera barnizada de Juan cubre la entrada de la vivienda. En la fotografía se aprecia el tono de la madera sobre la pared blanca y su continuidad con el revestimiento de la parte inferior.
La alicantina de Margot está instalada bajo la cubierta de una pérgola de madera. Bajada proporciona sombra lateral y recogida deja abierto ese lado de la terraza.
Ver alicantinas de madera verdes
El ventanal de José está cubierto por dos alicantinas de madera verdes. Dividir un hueco ancho reduce el peso de cada persiana frente a una del ancho completo y facilita recoger solo una mitad.
Las alicantinas verdes del porche de Javier contrastan con los pilares y vigas de madera. Al bajarlas se amplía la zona de sombra; al recogerlas se abre el frente del porche.
Las persianas verdes del balcón de Eric descansan sobre la barandilla. La separación respecto a la fachada permite crear sombra y mantener un espacio por el que circule el aire.
En la fachada de Olga, las alicantinas verdes ocupan varios balcones. Los paños verdes se combinan con los marcos ocres, las paredes claras y las barandillas oscuras del edificio.
Ver todas las alicantinas de madera
Encontramos esta alicantina en una ventana de piedra durante un paseo por La Rioja. Nos preguntamos si llevaría allí 20 o 30 años: era una estimación, pero el desgaste de la madera y el hecho de que siguiera instalada nos llamaron la atención. Al retirarla, la madera y la cadenilla metálica pueden separarse para su reciclaje mediante la recogida adecuada a cada material.
La alicantina de Jon cubre un hueco estrecho junto a una puerta acristalada, entre dos laterales de ladrillo. Su recogida vertical deja libre ese hueco sin necesitar espacio de giro.
Las alicantinas de Gustavo se disponen sobre las ventanas de una fachada naranja. Los tonos oscuros de las persianas y de la viga superior destacan juntos sobre el color de la pared.
El balcón de Alejandro lleva tres persianas apoyadas sobre la barandilla. Esa disposición separa el cierre de la fachada y deja espacio para el paso del aire.
Las alicantinas azules de Yvan forman parte de un expositor de feria. En la imagen se ven varios paños recogidos a distintas alturas y otro que continúa hacia la base del expositor, un uso decorativo distinto al de puertas y ventanas.
La fotografía de Paco recoge una ventana pequeña y una puerta de balcón en una fachada de piedra. Las dos alicantinas aparecen recogidas en la parte superior de los huecos y dejan visible la carpintería.
Comparar colores de alicantinas de madera
La vista interior del porche de Laura permite apreciar las persianas beige junto a los asientos. Bajar los paños da sombra a la zona de descanso y reduce su exposición al exterior.
Esta segunda vista del porche de Laura muestra las persianas beige bajadas desde el jardín. Las dos fotografías permiten comparar el aspecto del cierre desde dentro y desde fuera.
Las dos vistas de la habitación de Rosa presentan las persianas blancas recogidas y bajadas. Un cierre enrollable permite acceder al armario sin ocupar el recorrido de puertas abatibles.
Las alicantinas beige de la vivienda de Anatolio se reparten por los huecos de la fachada. El tono claro de las persianas se combina con los colores cálidos de la pared y las tejas del alero.
Ver alicantinas de madera marrones
Las dos alicantinas marrón oscuro de José Luis se integran en la fachada de piedra. La viga de madera permite roscar las alcayatas de las que cuelgan las persianas: una instalación sencilla que aprovecha ese soporte existente.
La alicantina marrón oscuro de Pablo queda tras una barandilla cubierta de flores. La combinación del cierre oscuro, el marco blanco y la pared cálida destaca en esta vista frontal del balcón.
La alicantina marrón oscuro de Marta cubre la salida al balcón y llega hasta la zona de la barandilla. El paño oscuro forma un contraste marcado con la fachada blanca.